A nuestra clienta la acusaron de robo por parte de una empleada. Había eventos sospechosos relacionados con el momento del supuesto robo, incluyendo rotación de personal, negligencia gerencial y evidencia de que otros empleados ya habían estado robando a la compañía. La Fiscalía la acusó debido a un video de seguridad que el especialista de Prevención de Pérdidas de la tienda revisó y consideró que mostraba que nuestra clienta había tomado dinero.
Tras una revisión más detallada, logramos convencer a la Fiscalía de que el video no era en absoluto concluyente y que, de hecho, mostraba que nuestra clienta tuvo varios momentos mucho más oportunos para robar dinero si ese hubiera sido su objetivo. En cambio, ella reportó irregularidades en transacciones y realizó otras acciones que demostraban que era honesta y responsable con el dinero de la tienda.
Aún más delicada era la situación migratoria de nuestra clienta: estaba a pocos meses de obtener su residencia permanente, y una condena habría resultado en su deportación. Y, además, bajo una enorme presión, nuestra clienta también estaba embarazada.
Afortunadamente, el equipo de defensa criminal de Peek Law Group logró un resultado de primera clase para nuestra clienta, logrando que el caso fuera desestimado y devolviéndole la vida con la que había soñado junto a su esposo, su nuevo bebé y su proceso de inmigrar a los Estados Unidos.